Es como cerrar los ojos. A veces me siento tan lejos que me encantaría aprender una canción sin fin. Pueden ser cuerdas, la escala en una flauta, el viento de Septiembre, un viejo disco, yo misma cantando algún recuerdo o el niño que oí ayer en la micro con su voz de 11 años y las letras de Leo Dan. Para qué hablar aquí lo lejos que vuelo cuando escucho la voz del que me hace temblar. Amo más que a nada a la música, todo lo que nos transmite y también todo lo que nos deja crear, imaginar. Ella llena mis espacios vacíos y me calma el corazón. Podría ser el preciso sinónimo para la palabra alegría, pero la ingrata me ha hecho llorar tantas veces!Quizás lo más maravilloso es que nos pertenece a todos. Y está en todo. Tiene un lenguaje secreto con nuestro cuerpo y juntos juegan a hacer el baile. Es tan simple y hermosa, no sabe de diferencias y es completamente libre.
Ahora recuerdo hasta con risa todas las veces que te dije a ti que eras como la música ¡Pero que equivocada estaba moreno! Pues ni en tus sueños te quize tanto, ni en los míos tu fuiste tan perfecto.
+ajuan
6 comentarios:
uuuh!
que triste el final
a veces no quisiera darme cuenta de lo real
pero esta ahi, tan latente
que..
solo queda distraerce y cerrar los ojos, volar, soñar
para abrirlos y volver a caerse
pf!
me acorde cuando nos creiamos mamma soul
y violetas parras
y festivales de la voz y weas raras
jajjaja
:'(
Cuantas veces pense que es la musica...
lo sigo pensando.....para encontra una respuesta mas completa, pero siempre llego a lo mismo.
lo es todo
que estes bien natalais
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