Típica imagen del metro: Una persona observando de pies a cabeza la forma de vestir de la quinceañera que acaba de subir al vagón.Nuestro país vive bajo conceptos de moda dictados por las grandes publicidades de seis o siete marcas, las mismas que acompañan los espacios de la teleserie, de las noticias, del matinal, el horario nocturno y todo lo demás. Finalmente la gente consumen pensando en qué es lo que hay que usar, siendo que leí por ahí que el principio fundamental de la moda es que no puede ser igual para todos
¿Cómo podría ser? Si cada persona es un universo distinto y particular. Si me encantan los pantalones pitillo y sin embargo no me quedan bien, lo más probable es que caiga en un cuadro de angustia y me clave los dedos intentando cambiar su adaptación con mis piernas. Esclavos de la moda basura dominante televisiva antes de aceptar que sencillamente no van conmigo.
Hay mil modas que coexisten en todo momento, a pesar de que nos digan que esta temporada es Militar, Ochentera, Marinera, Juanetera, Reptaria y tantos otros nombres que nisiquiera sabremos si realmente existen.
Ojalá que en un futuro cercano todos podamos tener en nuestras manos tantas revistas y boletines como sean posible. Que el compadre y la señora que comparte el vagón oloroso del metro estén más informados y no sólo sepan sobre el futbolista y su elegantísima novia. Con más información podemos comprender mejor lo que nos rodea y encontrar aquello que nos interpreta. No se trata de estar llenos de estilistas y expertos en moda, porque finalmente es un tema tan banal como otros, sino de que seamos capaces de desarrollar la propiedad y el carácter para vernos tal como nos sentimos y no preocuparnos en cambio de qué piensa quién nos observa en el metro.
1 comentarios:
A todos nos incomoda... Aunque no es para tanto, pues yo me compro la ropa que hay pq me gusta. xD
Saludos...
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