julio 06, 2008

Autorretrato - Nicanor Parra


Considerad, muchachos,
Este gabán de fraile mendicante:
Soy profesor en un liceo obscuro,
He perdido la voz haciendo clases.
(Después de todo o nada
Hago cuarenta horas semanales).
¿Qué les dice mi cara abofeteada?
¡Verdad que me inspira lástima mirarme!
Y qué les sugieren estos zapatos de cura
Que envejecieron sin arte ni parte.


En materia de ojos, a tres metros
No reconozco ni a mi propia madre.
¿Qué me sucede? --¡Nada!
Me los he arruinado haciendo clases:
La mala luz, el sol,
La venenos luna miserable.
Y todo ¡para qué!
Para ganar un pan imperdonable
Duro como la cara del burgués
Y con un olor y con sabor a sangre.
¡Para qué hemos nacido como hombres
Si nos dan una muerte de animales!


Por el exceso de trabajo, a veces
Veo formas extrañas en el aire,
Oigo carreras locas,
Risas, conversaciones criminales.
Observad estas manos
Y estas mejillas blancas de cadáver,
Estos escasos pelos que me quedan.
¡Estas negras arrugas infernales!
Sin embargo yo fui tal como ustedes,
Joven, lleno de bellos ideales,
Soñé fundiendo el cobre
Y limando las caras del diamante:
Aquí me tienen hoy
Detrás de este mesón incorfortable
Embrutecido por el sonsonete
De las quinientas horas semanales.

1 comentario:

chora ana dijo...

buena nata ¡te acordai en el uno! puta que nos gustaba leerlo